NUEVO VERACRUZ: LA PROMESA FALLIDA DE DESARROLLO Y FUTURO QUE NUNCA LLEGÓ AL PONIENTE DE LA CIUDAD

En el municipio de Veracruz, el desarrollo conocido como Nuevo Veracruz se ha convertido en un ejemplo claro de cómo un proyecto urbano de gran escala puede quedarse lejos de las expectativas con las que fue anunciado.

Impulsado por Grupo Carso, propiedad del empresario Carlos Slim, este complejo fue presentado como una apuesta integral que transformaría la zona poniente del puerto, combinando vivienda, comercio y servicios en un solo espacio. El proyecto comenzó a desarrollarse durante el sexenio del entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa, en una realidad donde se promovían grandes inversiones privadas como motor de crecimiento urbano.

La propuesta contemplaba la creación de una especie de “ciudad dentro de la ciudad”, con fraccionamientos de distintos niveles, centros educativos, vialidades modernas y un corredor comercial que serviría como eje económico del desarrollo.

Sin embargo, con el paso de los años, ese planteamiento no logró consolidarse en su totalidad. Aunque parte de la infraestructura fue construida y algunas zonas habitacionales sí fueron ocupadas, el proyecto quedó marcado por etapas inconclusas y una expansión que nunca alcanzó el ritmo esperado.

Esto se refleja no solo en el área comercial, sino también en los propios fraccionamientos. Habitantes de la zona han señalado que la infraestructura presenta diversas deficiencias, desde calles en mal estado hasta problemas de alumbrado público y mantenimiento de áreas comunes.

Estas condiciones contrastan con la imagen de modernidad que se proyectó en sus inicios, generando inconformidad entre quienes apostaron por vivir en este desarrollo.

A ello se suma la falta de consolidación urbana en los alrededores, lo que ha limitado el crecimiento sostenido del proyecto. La distancia con otras zonas más dinámicas de la ciudad y la falta de servicios plenamente funcionales han influido en que Nuevo Veracruz no alcance el nivel de actividad que se esperaba cuando fue lanzado.

A este panorama se suma el reciente cierre del supermercado Chedraui ubicado dentro de Plaza Nuevo Veracruz, considerado durante años como el principal ancla comercial del desarrollo. Tras más de una década de operación, la tienda dejó de funcionar en abril de 2026 en medio de reportes de baja actividad y disminución en ventas, lo que ha generado preocupación sobre el futuro de la zona comercial y el impacto que esto tendrá en los negocios que aún permanecen en el lugar.

El caso de Nuevo Veracruz deja en evidencia cómo incluso los proyectos respaldados por grandes capitales pueden quedarse rezagados cuando la planeación, los servicios y la continuidad de inversión no logran sostenerse en el tiempo.

Con información de Rubén Santos e imágenes de Víctor Yáñez

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